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sábado, 12 de mayo de 2012


ALICIA MOREAU DE JUSTO






LAS PRIMERAS BATALLAS: Argentina, como consecuencia del proceso de modernización gestado por la elite dirigente argentina hacia mitad del siglo XIX, recepcionó a miles de inmigrantes provenientes de Europa, impulsados por la búsqueda de un futuro más próspero.

Alicia Moreau fue un exponente de esas oleadas inmigratorias que conformaron la Argentina aluvial. Esta intelectual nació el 11 de octubre de 1885 en Londres. Sus padres habían sufrido la expulsión de Francia por su participación en la Comuna de París (1871). Así, hacia 1890 arriba a tierras argentinas, pasa su niñez en el barrio de Floresta.

Armand Moreau, su padre, instala junto con un amigo encuadernador una librería en la calle en el año 1896. A través del negocio familiar, Alicia accede tempranamente a todo tipo de publicaciones movida por la curiosidad de sus escasos años. Sin embargo, el negocio dura poco tiempo, ya que Armand asiste todos
 los fines de semana al Hospital Francés para facilitarle libros—que nunca recupera—,a los enfermos.

Por esta década, se evidencia un progresivo crecimiento urbano, que viene acompañado de la llegada de nuevas ideas provenientes de Europa como el anarquismo y el socialismo, que al poco tiempo, son recepcionadas por los habitantes de la ciudad. De esta forma, durante 1896 se funda el Partido Socialista, con el que simpatiza el padre de Alicia y en cuyos preceptos educa a sus tres hijos. Años más tarde, esta organización partidaria constituirá la institución central a través de la cual Alicia canalizará su militancia.

En 1902, las hermanas Chertkoff fundadoras del Centro Socialista Femenino –que trabaja sobre la divulgación de los saberes filosóficos y sociológicos de la época–  comienzan a reclamar por la instauración del sufragio femenino. Alicia acompaña a Fenia Chertkoff en la promoción de jardines maternales, la fundación de bibliotecas populares y en la Asociación Pro Educación Laica que se organiza en Morón (provincia de Buenos Aires) en 1903. Cabria aclarar que Feria era la más emprendedora de las tres hermanas y cuñada de Juan B. Justo (líder del Partido Socialista).

En 1906, Alicia participa del Primer Congreso Internacional de Librepensamiento en la ciudad de Buenos Aires, donde presenta un informe de su autoría, llamado “Educación y Revolución”. El mismo estaba dedicado a la difusión de postemas educativos durante la Revolución Francesa. Su ponencia tiene importantes resonancias en los asistentes, que se sorprenden con la edad de la expositora.

En 1907, Angel M. Giménez, un influyente socialista de la época que la había conocido en el Congreso Internacional, la convoca para participar de los cursos de la Sociedad Luz de Barracas. Esta asociación establecía en sus estatutos la necesidad de “difundir en el pueblo las nociones y los métodos de la ciencia y educarlo en la expresión hablada, escrita y artística, así como perfeccionar la educación técnica”. Además poseía una biblioteca.

De esta manera, Alicia se incorpora y comienza a trabajar centrando sus esfuerzos en la difusión de la higiene social y de la prevención sanitaria, temáticas que formaban parte de la esfera íntima, extraños en la boca de una mujer. En ese año, ingresa a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, siguiendo los pasos de Cecilia Grierson, la primera médica del país.

A su vez, apoya la gran huelga realizada en 1907 contra de los altos alquileres que cobraban los conventillos (la que se denominó “huelga de los inquilinos”) conjuntamente con el reclamo por el precio del pan y la carne. Además impulsa la “marcha de las escobas”, una procesión de amas de casa que avanzan en defensa de sus derechos a través de los barrios pobres de la ciudad de Buenos Aires. Incluso, sumamente preocupada por los temas educativos, publica varios artículos en una revista dirigida por Enrique del Valle Iberlucea.


Alicia, hacia 1901, ingresa en el magisterio en la Escuela Normal N° 1. Por esa época, formarse como maestra era una salida bastante común para las mujeres que estaban decididas a trabajar. En sus años de estudiante comienza a participar en tareas ligadas a la expansión de la educación.


ACERCA DEL VOTO FEMENINO: El acceso de las mujeres al sufragio libre fue una preocupación permanente de Alicia Moreau. El siguiente texto constituye un ejemplo representativo del recorrido realizado en esa búsqueda.


“En 1931 hubo un proyecto de Mario Bravo que fue aprobado por la Cámara de Diputados, después de la acción de una comisión intersindical. En la sanción de esa ley estuvieron juntos radicales, socialistas y demócrata progresistas, de manera que salió muy bien auspiciada. Nosotras, las mujeres socialistas nos habíamos agrupado y presentábamos peticiones y organizábamos actos y conferencias. Veíamos el gran interés de las mujeres. Pero llega la media ley al Senado y allí, donde predomina el conservadorismo, fue boicoteada y enviada a una carpeta. Alfredo Palacios reprodujo el proyecto tiempo después y también fue a parar al mismo sitio. De manera que nosotras, que podríamos haber tenido el voto como primer país en América Latina, tuvimos que ver a las uruguayas conquistarlo en el año 1936, a pesar de no haber tenido un movimiento feminista tan activo como el nuestro.


Con esto, los conservadores creyeron que mantenían a la mujer en la casa, que no fuera a desbarrancarse por otros lados. Estaban equivocados. Todo eso estaba en el ambiente, y había muchos grupos formados y mucha agitación.

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