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martes, 15 de febrero de 2011

Nueva forma de votar. Toda la información.


Los santafesinos estarán en el centro de la escena nacional el próximo 22 de mayo. Ese día, se realizarán las elecciones primarias para definir candidatos, y se estrenará un mecanismo electoral que es inédito en el país: el sistema de boleta única. Será un desafío para votantes, candidatos y autoridades. Habrá cambios radicales, desde el voto hasta el lugar de votación.

La tradicional lista sábana será reemplazada por una sola boleta que tendrá aproximadamente el tamaño de una hoja oficio. Allí estarán todos los candidatos que se presenten por cada categoría electoral, identificados con nombre, apellido, partido y, en algunos casos, la foto. A la par de cada postulante habrá un casillero. El elector marcará con una cruz, tilde o signo visible la opción que haya elegido.

Como en los próximos comicios se renovarán cinco categorías electorales -gobernador y vice, senadores, diputados, intendente/jefe comunal y concejales-, se utilizarán cinco boletas -una para cada categoría-, identificadas con diferentes colores.

El cuarto

El tradicional escenario de votación desaparecerá. Ya no estarán las autoridades de mesa esperando fuera del cuarto oscuro, mientras el elector elige en soledad la lista dentro del aula. Ahora, ambos compartirán el mismo espacio.

En un sector de la habitación estarán las autoridades de mesa, y en otro, unos “boxes” de cartón, que cumplirán la función de cuarto oscuro. Serán compartimentos contiguos con una pequeña cortina, que garantizará cierta privacidad para el votante. Podrá haber hasta cinco boxes por mesa, y tendrán que estar a la vista de la autoridad y de los fiscales para que éstos puedan ordenar y controlar el proceso. La multiplicidad de boxes agilizará la votación, porque permitirá que participen simultáneamente hasta cinco electores.

El ritual de elegir una lista entre docenas de opciones dentro del cuatro oscuro también se desvanece. Ahora, será la propia autoridad de mesa la que entregue al elector la boleta que después se convertirá en voto.

La votación

Cuando el elector llegue a la mesa de votación, se identificará y dejará su documento. La autoridad de mesa le entregará un bolígrafo y cinco boletas, una por cada categoría electoral a renovar. Todas deberán estar firmadas por la autoridad para que el voto no sea nulo.

Con las cinco boletas, el elector caminará hasta un box y allí, en forma privada, consignará su decisión colocando una marca en el casillero que elija. La marca deberá ser “indubitable”, es decir, que no genere dudas. Hecha la marca en un casillero, el elector plegará la boleta de manera tal que su voto no quede a la vista, porque tampoco se usarán sobres.

Una vez que el elector haya repetido el procedimiento con las cinco boletas entregadas, volverá a la autoridad de mesa. Allí habrá una única urna pero con cinco bocas, una para cada categoría. Estarán identificadas con el mismo color que las boletas entregadas. Por eso, deberá colocar cada una en la boca que corresponda según el color.

El objetivo es que cada voto caiga en el compartimento que corresponda -por ejemplo, la boleta azul que identifica a gobernador, que se haya introducido en la boca azul- para agilizar el posterior escrutinio. Cuando el elector haya introducido las cinco boletas, habrá terminado el acto de votación.

“El sistema es simple -dijo el ministro de Justicia, Héctor Superti a El Litoral-. Es lo que más se aproxima al sentido común. Lo que pasa es que el proceso electoral que enfrenta Santa Fe es complejo por la cantidad de categorías y cargos que se renovarán”.

Votos nulos y en blanco

El nuevo sistema plantea un aspecto novedoso acerca del voto en blanco. Antes, esa voluntad se plasmaba con el sobre vacío. Ahora, en la boleta habrá un casillero específico que identificará esa opción, y el elector deberá dibujar allí una cruz. Si no coloca ninguna marca porque cree que de ese modo vota en blanco, en realidad, estará anulando su voto. Así como la ausencia de marca anula el voto, también lo hace el hecho de tildar más de un casillero. Superti opinó que éstas pueden ser las dos principales causas de voto nulo y, a modo de consigna, sostuvo que, “si el elector quiere que su voto sea válido, en algún casillero de la boleta necesariamente tiene que haber un signo”.

Además de estas dos causales de voto nulo, la ley prevé que también lo serán aquellos que, de alguna manera (por el nombre, la firma o el DNI), identifiquen al elector; aquellos emitidos con boletas no entregadas y firmadas por la autoridad de mesa; cuando la boleta está rota y no permita identificar la opción electoral escogida; cuando el elector hubiere agregado en la boleta nombres de organizaciones políticas o de candidatos; o cuando se hubieren escrito expresiones, frases o signos ajenos al proceso electoral.

Autoridades

Las autoridades de mesa serán las tradicionales, aunque Superti admitió que puede estudiarse la incorporación de “algún refuerzo”.

Tendrán responsabilidad de fiscalización en diferentes etapas. En primer lugar, deberán controlar que el votante coloque las cinco boletas en la urna. Si por alguna razón el elector se negare a hacerlo, los votos ya colocados en la urna por dicho elector serán válidos, pero se labrará un acta para dejar sentada la irregularidad del voto no emitido.

En segundo lugar, la autoridad deberá controlar que el elector coloque el voto en la boca que corresponda según el color. Si ello no sucediera, el error no interrumpirá el acto electoral ni el voto será nulo, pero cuando se abra la urna, la autoridad deberá ubicar el voto con el color que corresponda y mezclarlos, para que no se identifique.

Habrá una tercera instancia de control, incluso, antes de que se abra la urna. Como los votos estarán unidos en un talonario con un troquel, la autoridad arrancará la boleta para entregarla al elector y se quedará con un talón que también tiene un número de identificación y de la mesa, entre otros datos. Por eso, cuando haya terminado la elección, la autoridad deberá hacer un inventario: contará los talones y verificará que ese número coincida con los votos emitidos. De igual modo, los votos sobrantes deberán coincidir con los electores que no se presentaron.

La ley prevé que, además de los votos que corresponden por urna según el padrón, se disponga de votos adicionales -al número lo determinará el Tribunal Electoral-, que podrán ser usados por los electores que no estén empadronados, como la policía; en caso de roturas o de errores. De hecho, si el elector se equivocara al marcar un casillero, se lo deberá advertir a la autoridad de mesa, que inutilizará todas las boletas entregadas a ese elector y le otorgará un juego nuevo.

Tras estas tres etapas de fiscalización, la autoridad de mesa deberá seguir controlando las instancias tradicionales del escrutinio provisorio. Superti reconoció que “será necesario pagarles mejor” a quienes desempeñen estos cargos.

Tiempos

Según los simulacros realizados, el votante estará aproximadamente “cinco minutos” hasta que concluya su votación. Sobre esa base, las autoridades estiman que el comicio podrá desarrollarse como es habitual, de ocho a 18.

Con respecto al tiempo que demandará el escrutinio, el ministro de Justicia no pudo dar tantas precisiones. “Hemos logrado adelantar trabajo ordenando las boletas por color en compartimentos diferenciados de la urna. Pero después dependerá también del nivel de impugnaciones que hagan los fiscales”, dijo.

Además, recordó que para contar será necesario desplegar la boleta, ubicar el voto y mostrarlo a todos los interesados, sobre todo los fiscales. “Si ellos quieren cotejar, pueden pedir la boleta y la autoridad de mesa tendrá que cuidar que el voto no sea adulterado. Si en este trámite hay agilidad, el escrutinio se va a acelerar”, estimó.

Sin embargo, advirtió que habrá tantos escrutinios como categorías se renueven. “Cuando se termine de escrutar gobernador, se empezará con intendente, después senadores, y así sucesivamente. No puede haber simultaneidad porque sería muy complejo”, advirtió.

—¿Madrugada, entonces, para conocer resultados? -preguntó El Litoral.

—Esperemos que sea lo antes posible.

El orden de los candidatos
El orden de los candidatos en la lista se establecerá por un sorteo que realizará el Tribunal Electoral. Primero, se hará entre los partidos que presentan candidatos en todas las categorías y, luego, con el resto. “Excepto eso, todo lo demás lo indica la suerte”, dijo Héctor Superti.

Como se sabe, el sistema electoral vigente implica una elección primaria -el 22 de mayo-, cuando los sufragantes definirán los candidatos que competirán luego en los comicios generales por los cargos, el 24 de julio.

En las boletas de esa elección primaria, los partidos o frentes estarán identificados por bloques, de tal manera que el votante pueda ubicar con facilidad a qué sector político quiere votar. Sólo se podrá colocar una cruz o tilde. De lo contrario, estaría votando en dos internas, y el voto sería nulo.

El orden de los precandidatos dentro de ese bloque también se establecerá por sorteo. Así, las listas internas estarán precedidas por el número que le tocó a su partido en el sorteo general, un punto y el número de orden que le correspondió en la lista. Entonces será 1.1, 1.2, 1.3. “Uno” será el partido, y “.3”, la ubicación en la lista. La consigna ya no será vote lista “x”, sino al candidato “1.2”.

En la reglamentación se dispuso que el número de orden de cada partido se repita para todas las categorías, y que el mismo número de orden en las primarias se repita en las generales. Fuente: Ivana Fux - Diario El Litoral. Santa Fe

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